Dulces de Luz
La vida es un gran recorrido.
Un recorrido es a la vez algo grande, arduo y un caminar veloz que dura muy poco tiempo. Pasé tantos años pensando que el caminar de la vida era infinitamente eterno y arduo. Y un dia, mi vida cambio simplemente porque una magnifica persona me dijo un dia muy seriamente: "¡Tu no te lo crees, pero la vida es muy sencilla!". Gemma estaba en lo cierto. La vida es infinitamente sencilla si nos la enseñaran a vivir. Pero ¿quién nos enseña a vivir?. Nos enseñan a perpetuar aprendizajes, a razonar un poco, lo justo, a correr y de vez en cuando a ganar.
Avanzamos pués sin maestros de vida pero la vida tiene su propio hilo y nos va ofreciendo maestros de vida inesperados. Uno de los encuentros que me cambio la vida fué el encuentro con un monje especialista en estados de conciencia modificados. Para Noah era facil resolver cualquier altibajo con estados de meditacion avanzada. Estados en donde la mente no queda atada ni a emociones, ni a sentimientos, ni a objetos. Un estado de conciencia donde dejamos de cometer errores y experimentamos un estado de total de libertad.
Cuando Noah me hablaba de estos estados de conciencia avanzados yo no entendia. Era demasiado joven y cuando iniciamos nuestro recorrido de vida no entendemos la fuerza del desprendimiento. El desprendimiento carece de atractivo, parece un peligroso helar de la vida y raros son los que se adentrarme en ese escenario aparentemente yermo.
Noah iba a marchar. Antes de marchar nos despedimos y le di un kilo de almendras envueltas en papel blanco, 250 gramos de anís para la digestión como el que mastican los indios y 500 gramos de membrillo biológico. Hoy, aquellas dadivas me hacen sonreir porque son los regalos que hacemos cuando tenemos 20 años o un poco más. Elementos vitales y simbolicos. Me interesaba entonces la fuerza del almendro, las propriedades medicinales de una planta extraordinaria y la dulzura del membrillo. Nunca supe a donde marchaba Noah. El destino era secreto. Tampoco nunca supe si marchaba una semana, un mes o para siempre. Podían ser años y nada me daba la certeza de que un día terminaría el viaje secreto. Y aunque algún día fuera a concluir, resultaba imposible prever lo que quedaría a la vuelta. Cuando Noah desaparecio, no dejé de preguntar si podemos alcanzar esos estados de conciencia avanzada tan semejantes al propio caminar de la vida, es decir ni demasiado fácil para que el hombre lo entienda de golpe, ni tampoco demasiado difícil para que no lo entienda jamás. Los estados modificados de conciencia forman parte de ese caminar que no cambia nunca y que cambia siempre.
Las unicas preguntas y respuestas que dan paz a nuestro ser son preguntas y respuestas casi inaudibles.
Entre el azar filosofico y la programación de la vida descrita por los misticos, ¿dónde se sitúan los estados modificados de conciencia y cuál es su verdadero poder? ¿Qué es lo que modifican? ¿la percepción o la realidad? ...
Alexia Mayo


